Ahora nos toca “El tiempo libre”, un asunto importante para los jóvenes y, a menudo, una de las fuentes de conflicto con los padres.
Actividad 1: El estado de la cuestión.
El ocio, el tiempo libre, se caracteriza por cuatro elementos fundamentales. En primer lugar es el tiempo que no se dedica a trabajar o estudiar, ni comer o dormir. En segundo lugar, es un tiempo relacionado con el disfrute y la diversión. En tercer lugar es un tiempo útil para sentirse bien, para aprender cosas, o para nuestras relaciones afectivas. Por último es un tiempo que en el que hacemos uso de nuestra iniciativa (haciendo lo que deseamos) y de nuestra libertad, ya que no estamos obligados a hacer algo concreto.
Las actividades de ocio más frecuentes a las que la juventud se dedica son las siguientes. Se expresa el porcentaje de jóvenes que han realizado alguna vez la actividad de forma exclusica(sólo esa actividad):
- Ver la televisión: 76,20%.
- Charla/ir de copas: 51,50%.
- Pasear: 19,50%.
- Leer libros: 14,50%.
- Escuchar música: 10,90%.
- Oir la radio: 10,40%.
- Hacer deporte: 7,60%.
- Practicar alguna afición: 6,40%.
- Leer la prensa: 6,40%.
- Juegos: 3,90%.
Los datos anteriores han sido extraídos de una encuesta del Instituto de la juventud del año 1988.
¿Cómo saldría ahora esa tabla hecha por vosotros?
¿Cómo pensáis que sería para los adultos?
Utilizad las mismas actividades pero poniendo el orden que tendría para vosotros y para los adultos en la actualidad.
Actividad 2: Su majestad la televisión.
"Primer día de abstinencia, lunes. Lo primero que hay que superar es el acto reflejo, el impulso que te lleva mecánicamente a encenderla nada más salir de la cama o entrar en casa...Pero el peor momento llega por la noche, cuando mi marido y yo nos sentamos en el sofá con nuestras cenas y descubrimos que no podemos practicar nuestro deporte favorito: hacer "zapping"...Nos consolamos a duras penas jugando una partida de Trivial.
Segundo día de abstinencia, martes. Cualquiera diría que la tele ha crecido desde que no la miro:parece enorme, me pide a gritos que la encienda...Por primera vez en mucho tiempo, me sorprendo pensando en voz alta ¡Estoy pensando!...Me noto como más centrada y contemplativa. Esta noche intento olvidarme de la tele leyendo libros. El problema es que la tele me sirve como somnífero, y los libros, sin embargo, ponen en marcha mi mente.
Tercer día de abstinencia, miércoles. Llego a casa después de una jornada extenuante de trabajo. Mi primera tentación es tenderme delante de la tele; no concibo otra manera de relajarme...Desvío la mirada hacia las carátulas de vídeo, pero sería una manera de traicionarme...Me inclino por la música, nunca tuve tiempo de escuchar los últimos compactos...Cuando quiero darme cuenta es la una de la madrugada.
Cuarto día de abstinencia, jueves. Es asombroso cómo me está cambiando el modo de percibir las cosas... De pronto me doy cuenta de que no necesito llenar hasta el último segundo de mi vida...La televisión te empuja a eso: acción, accción y sólo acción. No te da un respiro.
Quinto día de abstinencia, viernes. Me estoy dando cuenta de que la televisión no sólo manipula nuestras ideas, también nuestros sentimientos...Uno acaba conmoviéndose más por lo que pasa al otro extremo del mundo que por lo que ocurre a la vuelta de la esquina.
Sexto día de abstinencia, sábado. Hoy hemos decidido ir al cine, hacía semanas que no íbamos... He salido con la sensación que da hacer teneido realmente una experiencia...Decididamente no es lo mismo que ver una película en la tele.
Séptimo día de abstinencia, domingo. Superada la última tentación: el partido en la tele...Por la noche, algo excepcional: invitamos a cenar a nuestros vecinos... Cuando está todo listo me doy cuenta de que he dispuesto las sillas y la mesa como si en realidad nos juntáramos para ver la tele...Ahora me doy cuenta de hasta que punto la televisión domina nuestras vidas."
El texto que habéis leído corresponde a las impresiones de una periodista norteamericana que decidió llevarse una semana entera sin ver la televisión. Por tanto, son las impresiones de una persona adulta.
¿Para vosotros sería más difícil o menos traumático hacer lo mismo? ¿Qué haríais vosotros con el tiempo que no estáis viendo la televisión? (tened en cuenta las horas en las que esto ocurriría).
Actividad 3: Alternativas de ocio.
Finalmente, siempre que se trata a nivel institucional el tema del tiempo libre en los jóvenes y de sus hábitos actuales: botellona, salir hasta altas horas de la noche, exceso de alcohol, etc., se dice que sería fundamental para combatir los efectos perjudiciales de todo ello dar alternativas a los jóvenes para su tiempo de ocio. Como estamos en un pueblo pequeño, las posibilidades aquí son menores que en una ciudad. Por tanto, si formarais parte de un grupo de jóvenes encargados de asesorar a la concejalía de juventud en el establecimiento de alternativas de ocio a los jóvenes de vuestra localidad ¿Qué propondríais? (debéis diferenciar actividades diarias de actividades de fin de semana y actividades continuas de puntuales) ¿Creéis que a los jóvenes les gustarían esas actividades?